Siento una presencia sutil
aroma de arco ardiente
cuerpo-río,
idea vagabunda
que se enreda en mis palabras.
Siento su esencia
cuando me toma la boca
y su lengua con la mía hecha nudo
me hace pronunciar un poderoso nombre.
Siento los labios de esa brisa en mi cuello,
seductores lamen,
luego acosan deliciosos en mis senos,
embiste con su aliento mi libido
y me hace escribir versos
del color de Luna Loca.
Siento que tú... también sientes
que llegó la hoguera noche.
Siento que el mar busca su hembra
para comerla entre mareas...
Siento que tu sientes...
siento eso... que,
afanados algunos llaman desvaríos.
Parada en lo alto de mi misma, diviso senda borrosa que como sierpe se retuerce vomitando a tramos antiguos viandantes que identifican cada piedra en la que cincelaron su ignominia. Entre ellos viene perdido, agonizante, el recuerdo luminoso de Origen. Procesión luctuosa a tientas da el paso y canta interminable letanía, ahogada en su académico pecho imaginario vanidoso.
Parada en la esquina de la vida, mirando cómo Arrogancia en bamboleo mueve su exótico trasero como reina imbécil que infecta la palabra cotidiana del sencillo.
Con voz negra, palabra silente desafiante mirada altiva pregonera conjuro expresado con las piernas implorando a un "cielo" y las ideas en los más oscuro de la sima.
Cómo le duele al Verbo tal abuso, cómo enfrentar a Locura cómo derribar esa muralla de excrementos, con qué escuadrón armado de qué mazo...
"...dejo "trigo" para que hagas panes de poemas, de escritos del alma, sé que logro enardecer tu verbo..." Poeta Lejano
Mi querido señor,
¿Qué puedo decir de tus recuerdos?
Has sido dichoso en cada instante, en cada encuentro. Has disfrutado a plenitud de cada hembra y ellas de ti.
Qué puedo decir...
Que me cabalgan tus palabras y me moja el roce de unas manos que se insinúan sobre una silueta tendida en un tapete de imágenes de cuerpos anudados.
Qué más puedo decir...
Qué tocas la entrepierna lujuriosa de una vestal caída. Camino ardiente que conduce al laberinto donde el capullo rosa espera henchido, palpitante.
Qué más...
¡Qué más...!
Qué penetras mis sentidos y condenas mi alma a una celda donde la humedad del Arca compite con el fragor de las olas bravas. Donde la voz de un penado eterno suplica tan solo un éxtasis para poder entregarse con frenesí al vaivén de las caderas de la Luna.
No más decir... no más plañir,
¡No más!
Solo divisar al viento amancebado en las hendiduras de una hembra perturbada que alucina cuando se asoma a su ventana la Noche vestida de novia.
No más...
¿Para qué más?
Si, tus palabras cabalgan llevando a Eros para que excitado se duerma sobre el vientre de la amada después de miles de jornadas de lenguas de fuego conjugadas.
Tus manos pasearon por la columna del árbol
desplazaron su vitalidad y lo excitaron.
Erguido pecho del recuerdo
con pezones erectos frente a los labios lascivos del tiempo.
Farallones de una anatomía cataléptica,
relajada, somnolienta,
envidaron los deseos locos
que en ese monte se gestaron.
Flor hambrienta, corola abierta,
sueñas la boca de la Noche que pasea por tus pétalos.
Rebozada fuente
de la que bebes insaciable.
Caudal renovado
vierte por ti su vida en cada espasmo.
¡Sigue acariciando,
sigue abarcando su tronco!
¡Ah!
Tonos de verdes,
y olor a musgo.
Delicioso aroma de encuentros
entre el cielo y el valle.
Mullido lecho relajado
es la línea del horizonte,
testigo antojado de la cópula de la Luna y el Sol.
"...somos uno en consonancia
dos cuerpos: un mismo alma
dos pechos: el mismo amor."
Liliana Varela
Hoy,
cuando pasó por mi ventana el Tiempo
le solicité la lectura de líneas de mis manos
y con soplo recio de su voz me dijo:
Se avizora frente al futuro una senda verde
donde, en romería,
hacia la cima se disponen,
henchidas de placer andrógino,
Luna Negra/Blanca Luna.
Su paso cadencioso,
batuta de compás amante,
con versos que les fluyen
de cráteres ardientes de su celo,
poesía líquida, vaporosa, estremecida
excitada, lasciva lujuriosa,
elocuente, rosa, gris, montuna.
Cristalina fuente,
baja cantando entre sus pechos,
cae dócil hasta su redondo vientre
donde la preñez anuncia el nacimiento
de poemas siameses que se aman
lactados entre sus erguidos senos
y reclinados sobre el influjo
de su respiración ardiente.
Descendencia fuerte y bella
promete al Universo
el surgimiento feliz de una nueva raza de cantores.
"...no recuerdes más que mi propio nombre
cuando tus labios lo pronuncien" Liliana Varela
Fuerza poderosa de secreto nombre
marca la tendencia de mis días
cara oculta de Luna aparecida
ignorada en la páginas oscuras de mi historia.
No preguntes qué leo en tus ojeras
no incites respuestas dobladas en el tiempo
deja que mi despierto corazón intrépido
acosado por el fuego abrazador del tuyo
se lance al vacío desde hambrientas cumbres
a los valles deliciosos del cuerpo que me ofreces.
Ven,
aquí en mi pecho
los elementos se licúan
absorben la fuerza intrépida de tu placer y el mío.
Yacer en presencia de la fuente plena
frente a frente y,
en el seno con tinte de violeta
se desborda por el pezón erecto
la vía láctea por el Andrógino marcada.
Allá, en un rincón secreto,
por hendiduras del Éter
se retuercen los deseos conmovidos,
fundamentos de la plenitud del goce.
Copones y fluidos seminales,
flores abiertas,
penetras ánade en nuestro torbellino.
Estremecido, envidioso viento
que enreda tus cabellos y los míos
se une al coro de voces agudas que gritan:
Con la gracia de tu fogoso verso épico llega el ardor de tu mano a mis caderas comandante en jefe de excitada tropa domas con fervor mi apetito de batalla. Montura esperanzada, caracolea mi lomo, espera beso mágico que doblegue altivo celo grupa lista, jinete de los locos vientos cuadriga voluntariosa enfrentas mis sentidos.
¿Qué magia atiza con vehemencia tu ardorosa lira? ¿Qué dios acolita el impetuoso fuego que te inspira?
El mensaje de tu poema ardiente invita y como Afrodita espero la lasciva lengua de tu hoguera
El celoso imagina ver lo que quiere ver
no sopesa lo que es la realidad de frente
enredado en la imagen que le regala un espejo
sufre con la risa del amante y se cree penitente.
Celos transmutados convertidos en fuego puro
calcinan los engendros locos forjados en su mente
en jardines placenteros donde viven las flores
se entrega al amor para multiplicar los goces.
Que los celos y el celoso se desarmen siempre
se entreguen contentos a los juegos inocentes
que es dichosa la vida sin prejuicios puritanos
no hay libertinaje, solo un alma bella, altiva.
Me estimulas mágica lira y con tu lejanía inflamas suplicios que desgarran.
Me sostiene la fragancia de un jardín y asomada a la ventana te espero.
Mi señor eres hálito, celo, idea, fuego, pensamiento y cuerpo míos.
Con unos discretos símbolos mágicos y palabras provocadoras
armo una atractiva letanía que doblegue tiempo erguido
que traiga las crónicas de aquellos mundos visitados.
Mar, espero tu ancla mientras se mece mi barca
estoy develando excitadas entrañas de Cronos,
cordura viajera como mi hombre, vaga,
libertaria poseída, esperándote.
Velo, amo, soy centinela
de sed por ti muero
mi señor.
Las columnas de mis piernas
sostienen furores contenidos.
Ánfora rebosada
dejar fluir mil ardores.
tus dedos peinan suavemente
sobre mi piel versos de Luna
y de mi flor abierta brota
una hambruna contenida.
Yo te quiero
y mi mirada/fuego
te muestra lascivo lecho
hecho de albahaca fresca.
Mi boca conjura al Mago
y,
en tus brazos, mi Señor,
soy poético orgasmo.
A borbotones una copa se desborda y su peana espera la mano que ase su cintura.
Lava/manantial mi celo arde, recorre mis valles. No cantes alto, que con un susurro a mi oído se abre mi flor para recibir tu rocío estimulante. Sigue tu canto, sigue en tonos de rojo, sigue que en el archivo del tiempo hay unos picos como senos de vestal de cuyos pezones erectos manan recuerdos de equilibradas batallas sin vencedores ni vencidos... Solo la noche, una ventana abierta y el vaivén risueño de una cortina de encaje y allá, en el espacioso Universo dos cuerpos mágicos entrelazados... tuyo y mío.
"...olfato eterno que me conecta con su esencia de mujer divina en indiscretos rincones de una figura que provoca mis pupilas..." Poeta Lejano.
Los terminales nerviosos excitados magnifican el sentir de los amantes y, mediando millas sobre tierra y mar aires celestinos traen fragancias de rosas y jazmines, abrazos delirantes poseídos, miradas eufóricas risueñas o ardientes, sabor de albahaca y canela en la piel, música de canto gris o rosa .
Dos figuras altivas enfrentan muros desafiantes. Enervada turba enarbola una bandera franca que pide desgrillar al desvalido.
Pupilas como espejo me devuelven dos semblantes, que, suplicantes, interrogan al Tiempo en la atalaya de la espera. Asomada una mirada inquieta ve pasar caminantes rientes y envidia crece tras su paso temerario.
Barrunto libertad en unos versos y la realidad me devuelve el desaliento.
Rejas invisibles, cínicos verdugos, arropan con sevicia. Sentimiento moribundo delirante imagina una voz que le grita:
¡Manumiso, Sideral!
Búscala con ahínco, sé audaz. Es Luna, espera ansiosa, perfumada. Tendida sobre la esperanza por evos alistó su hoguera.
¡No!,
Me resisto.
De "yo" a "yo" en la gresca.
Tu, no.
Babeantes eternamente presentes
con el dedo apuntan
y hacia ellos se devuelve ese cañón
no dispara
pero siempre apunta,
y los somete.
Tu, no.
Me resisto.
De mi "Yo" a tu "Yo"
mirando hacia el valle de las sombras
reptantes desconciertos
ya no nos tocan...
vadeando el ancho Río
para alcanzar la "verdadera" orilla.
tu no, por eso me resisto.
"...con esa inocencia aparente desde el "do" infinito
hasta el "si" preclaro que expande aún más el Universo..." Poeta lejano.
Lira igual que la caricia de tu voz,
abrazo anhelado en una playa/lecho,
un pentagrama y tus notas en mi cuerpo
nativo amante primitivo hambriento.
Así mi ser,
enredado eternamente al tuyo,
Hiedras Dos/Uno, Todo,
a través de mil Lunas,
errantes.
Una galaxia siempre nos espera,
rincón oculto de pareja primordial
donde armónicos
acompasados y ardientes
en ritmo lujurioso,
nuestros pies nos llevan
tras un pálpito vertiginoso,
orgásmico.
¡Deliciosa sinfónica, ósmosis de placer!
Mi boca intenta sostenidos en la tuya
y la realidad le grita:
¡Lengua hoguera, flama bruja!
Enredada talanquera
enfrenta feroz a la lógica civilizada,
horda frenética que impele mis sentidos
hasta el sacro de una mujer en celo.
!Qué de sinrazones atajan el vuelo de mi espíritu!
Mientras,
coquetea la mar
para izarme en olas,
mis piernas sostienen mil deseos
esperando tocar el borde de tu tierra
donde sé, me espera el "son" de las palmeras.
Escrituras,
míticas historias
-aplicadas, expertas-
plasmadas en la totalidad de nuestras pieles.
Letras rojas manan de mi poseso vientre,
sedienta, excitada flor espera tus vitales gotas.
Arca áurea rodeada de mil fuegos,
cohibidos pebeteros gritando:
"Es mejor vivir así, locamente enamorado este amor que yo he encontrado que me hará vivir feliz." Letra y música: Ángel Ortega Gómez Cantada por Cumpay Segundo
Cómo siento tu aleteo en mi alma
cómo me incitas a emprender el viaje.
¡Te envidio golondrina errante!
Prisión para ave migratoria,
así, la celda donde los cerrojos
se encarnaron en mí ser.
Náusea que me acosa
Demonio, seductor invitas a seguir las nubes.
Excitación por unirme al impetuoso viento
o simplemente morir!
Me esperan azules mares
crestas de olas de espuma
y no encuentro la llave...
Están temblorosas mis manos
y mi pecho se revienta.
Redobles de tambores marciales
los latidos de mi corazón indómito.
Puja de sentires,
guerreros apostados a punto de golpe.
Y... ¡Lo dieron!
Derrumbaron,
arrollaron todo al paso.
Gobierno de facto asentado
haciendo de mí, su esclava.
Claudiqué a cambio de un verso triste.
La soledad no aflojó cadenas y me vendió al arrogante enemigo.
Ahora, cautiva,
araño muros y con mi sangre escribo en ellos:
"La luz se apaga y tu, penado, soñarás por la eternidad el día
porque tu cruz es la noche."
"Cuando salí de tus carnes
me di cuenta de ese detalle
alumbrado por un aura celeste"
Poeta Lejano
Y...
en esos días todo era luz
dentro y fuera de mi carne convivías
excitado celo-flama refulgente.
Y...
brillaban en tonos de rojo y oro
mis deseos cuando los atizabas
gestando soles vivos e impetuosos.
Y...
sometida, dulcemente te pedía
la dicha de mil veces nuevos génesis
en espacios siderales conquistados.
Y...
allí incubamos lo que sería el mañana
ese hoy que nos supera
un futuro que incierto coquetea.
Locos perdidos buscando esa estrella
donde está el mágico hospedaje
que arrope por siempre
planes nacidos en ese prodigioso Ayer.
"...mujer, abrazas aún sin brazos, besas sin abrir labios y amas con locura sin decir una palabra." Poeta lejano.
Ávida ansiedad que me supera
por hablar en colores,
caminar sobre la música,
fundirme en el calor de tus brazos,
mirar el mar a través de tus ojos
apaisajarme en tu entorno,
revitalizarme con tu aliento
soportando la negrura de esta cueva.
Ser vaivén lujurioso de palmera,
vertiginosa danza cadenciosa,
apareamiento onírico de cuerpos
sobre “esa” sábana de arena blanca.
Mi demonio dominante acosa impetuoso,
mientras un ángel desvalido ataja corajudo
en medio de revueltas entrañas a punto de estallido
declarado el paro de tus sueños y los míos.
Cae eternamente la arena de un triste reloj...
Momificados mis ojos... ¡Prisioneros!
Redundantes verdugos envilecidos
asentados en este mundo nuestro
útero cercenado de la Tierra
ánfora vacía, húmeda prisión
que incuba grises versos.
Alma vestida de riguroso luto
llora frente a un féretro de ilusiones desteñidas.
Un "ramito de jazmines y de rosas"
porta en sus manos una novia del futuro
iniciada en las delicias sensuales
por Mago de Magos en antiguo lecho.
Ahora impotente hechicera
enrevesados funcionan mis brebajes,
entre mustios jadeos flotan mis recuerdos.
Espíritu de la Risa se goza en mi tormento.
Entre tanto, en mi monte perviven tímidas esperas
y marcados con fuego se retuercen mil orgasmos.
No hay magia blanca/negra, ni vudú, ni santería...
muertos poemas son declamados por las lenguas secas.
Solo musito palabras cuando con tanto empeño me impulsas a alcanzar el cielo. Alturas que me allegas con tus versos cargados de caricias sensuales. Fortificas a las musas para que lleguen crecidas a mi lado y me permitan escuchar muy quedo tu voz susurrándome al oído que soy la que amas y al punto me lo creo...
Contigo me siento la reina de poemas que brotan por doquier cuando a mi paso los estimulas. Todo mi cuerpo quiere saber de canto. Cada espacio quiere devolver los goces en rimas y en jadeos esas delicias recibidas.
Me ahogo en desespero por no poder darle salida a mi lujuria por los cuatro vientos.
Quiero irme lejos, muy lejos de mi cuerpo físico. Este vestido cada vez lo siento más chico. No me cabe el alma en este cuerpo. La ansiedad me carcome entre delirios y debo callar, estar silente, ya no soy siquiera persona, soy la misma angustia, la que había en mí ha desencarnado, ahora el habitante de ese que fue mi cuerpo es un ser llamado "Lamento"…
Esta página blanca es el único lecho donde suspiro desvaríos, sin una mano que se desplace por mi cuerpo desnudo de caricias, sin unos labios que me escriban versos en los renglones invisibles de mi piel ardiente.
¡Contigo he recordado que una mujer llamada Ana, existía!
No juzgo tu mentida cordura
cuando me invitas bebas de tu copa
fluidos vitales que me excitan
y remueven historias primitivas.
Te miro y me anima tu figura
te miro y envidio tus encuentros
tu hambre incita mi hambre
espasmódica y fiera se abre la flor mía.
Observo tu cadencia
con avidez y sutileza
las yemas de mis dedos bocetan ansiedades
se aplican tercas en buscar tus emociones
en lograr éxtasis mágicos
en cada tramo de la esquela de tu piel.
Mis piernas columnas susceptibles,
se derrumban con un solo gemido...
Embriagada con tu aliento
hipnotizada con la junta de tus senos
muero y vivo en cada palabra que te expreso.
Fue exorcizado alguna vez
en su juventud atolondrada.
Lo poseyó el espíritu de la prosa
siendo así su vida más hermosa.
Óscar Galante (Argentina)
Querido Óscar,
Con tu poema nos dejas ver que antes escribías en prosa, ahora usas el verso y cantas muy bello al amor, pero... dejas en tu lira un tinte nostálgico que yo, mi querido doctor, estoy dispuesta a ayudar a "sanar mi querido sanador" (jejejejeje, y es "verdá"), porque nosotros los de la selva tenemos alguna "gracia" que puede quitarte el "blindaje cordial".